Los gloriosos días de la radio y las figuras que dejaron huella
Mucha agua bajo el puente se necesitó para que la radio llegara a ser tal como es hoy.
En los '30 y el '40 emergieron muchas emisoras, en las que trabajaron grandes figuras que hasta hoy son recordadas.
Hombres como Raúl Matas o Sergio Silva fueron pioneros en una época en que la radio era más glamorosa, donde grandes artistas dejaban con los pelos de punta a los chilenos todos.
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Y las figuras que dejaron huella
Los gloriosos días de la radio
A través de los años la radio se ha transformado en uno de los inventos más importantes del mundo moderno. La comunicación instantánea, el tamaño de los aparatos receptores y la capacidad de tener a todo el mundo informado, son elementos que juegan a favor de este verdadero instrumento de socialización.
Pero para que la radio llegara a ser tal como hoy la conocemos debió pasar mucha agua bajo el puente. Muchos pioneros incansables y creadores de oficio, debieron entregar parte de sus vidas para que el milagro se hiciera realidad.
La primera transmisión radiofónica de nuestro terruño se realizó desde los estudios de la Universidad de Chile, en agosto de 1922, transformando a esta copia feliz del edén en el tercer país del continente en acceder a estos beneficios, luego de Gringolandia y nuestros hermanos los argentinos.Pioneros Arturo Salazar y Enrique Sazié son considerados los pioneros de la radiodifusión en Chile. Ellos construyeron los primeros aparatos domésticos, es decir, un fonógrafo, una máquina grabadora y un parlante, además de un receptor que les permitió captar ondas de transmisión de las Europas y Yanquilandia.
Luego de trabajar por más de siete meses en el perfeccionamiento de los aparatos, Sazié creó un transmisor capaz de llegar a una cierta cantidad de hogares. Esta evolución, unida a la venta de receptores derivaron en el nacimiento de una de las estaciones más antiguas de esta larga
faja, radio Chilena. De ahí en adelante la radio comenzó una carrera ascendente, que generó una nueva propuesta de trabajo, y posterior forma de ganarse la vida.
Nuevas emisoras
Con el paso de los años la masificación de equipos produjo inevitablemente, la aparición de nuevas estaciones. Es así como en la década del '30 y el '40 emergieron una gran cantidad de emisoras, como la radio Cooperativa Vitalicia, radio Hucke, radio Agricultura, La Nación, Santiago, Nuevo Mundo, Nacional, Del Pacífico y Minería entre otras.
"Fue el despertar de la radiodifusión. Recuerdo que en aquella época todo era muy distinto. Era complicado entrar a trabajar en la radio, porque todo era muy formal", explica Raúl Matas, uno de los hombres más emblemáticos de la radio de antaño, y que aún permanece vigente.
"La primera vez que llegué a trabajar desde Concepción, fue a Cooperativa Vitalicia, cuando entré a los estudios de...
...emisión, me sorprendí al ver a Pedro Vargas cantando frente al micrófono", asegura "el maestro". Es que en esos años la radio era mucho más glamorosa, además los estudios de grabación y de puesta al aire eran verdaderos escenarios, donde artistas de renombre internacional dejaban con los pelos de punta a los chilenos todos.
Figuras como Neil Sedaka, Paul Anka, Los Chalchaleros, Sonia y Miryam, Los Indios Tabajares, Genaro Salinas y Libertad Lamarque, por nombrar algunos, cantaron en vivo y directo desde los estudios tipo anfiteatro que tenían las emisoras, y recibieron el aplauso del público criollo, que acudía en masa a verlos.
"Muchos decían que los estudios de la radio Cooperativa eran igual que un palacio. Lo que pasa es que las butacas del escenario estaban forradas en lamé dorado, lo que daba una elegancia y un brillo nunca visto", recuerda entusiasmado Raúl Matas.
Sin embargo, años más tarde el cambio de frecuencia (FM por AM) y la incidencia cada vez más fuerte de grupos económicos foráneos, sumada a la incursión de la televisión, terminaron por debilitar a un gigante que reinó por más de cuatro décadas.
Las voces de ayer
Construyeron sueños a través del micrófono
Con la aparición de la radio se generó de forma casi inmediata una nueva fuente laboral. Muchos fueron los que llegaron hasta las diferentes emisoras buscando una oportunidad en este nuevo y mágico mundo. Alfredo Figueroa Arrieta nunca pensó que pasaría a formar parte de los libros de historia, como el primer locutor radial de Chile.
Era lógico pensar, que ya que existía una radio, debía haber por lo menos un locutor que presentara a los cantantes e invitados, y que informara las noticias más trascendentales del día. Más tarde, se sumarían las voces de Juan Esteban Iriarte y Ricardo Cano Ichaútegui, además de Jorge Echegoyen, a quien se debe la invención de los programas concursos, que permitían la interacción con los auditores.
Entrada la década del '40 surgieron talentosos comunicadores radiales, como Lolo Achondo (quien años más tarde experimentaría con la televisión), Adolfo Yankelevich, Renato Deformes, Petronio Romo, Carlos de la Sotta, Raúl Matas y sin duda una de las mujeres pioneras en este cuento fue la hija del escritor Mariano Latorre, Mireya Latorre.
"En esa época leíamos las noticias directamente de los diarios. Más tarde aparecería el Reporter Esso, cuyo primer gestor e intérprete, fue Reinaldo Nieto", explica Matas. Además, destacan los empresarios radiales como Raúl Tarud, quien fue el fundador, gerente y productor, de una de las radios con más tradición del terruño, la Portales. Esta emisora se mantuvo entre los primeros lugares de sintonía por más de veinte años.
"Adolfo Yankelevich comenzó su carrera en radio La Nación. Aunque su profesión original era dentista, siempre se sintió atraído por este medio de comunicación."
"Hogar dulce hogar" y otros éxitos
Radioteatro y programas que marcaron una época
Uno de los elementos básicos de la transmisión radial es el uso de la imaginación. De esta fuente inagotable sacaba su fuerza el radioteatro, que llegó a ser casi una droga para los radioescuchas, quienes a diario, y en horas determinadas, se pegaban como lapas al receptor, para seguir las historias de sus personajes favoritos.
Eduardo Calixto fue el creador -hace más de 70 años- de una de las historias radiales más exitosas de todos los tiempos, "¡Hogar, dulce hogar!". Según contó en más de alguna ocasión, todo nació en un café de Santiago, donde sin pensarlo escribió en una servilleta, lo que sería el guión de una serie que se mantuvo en el aire por más de 40 años.
Todos los días a la hora del almuerzo familias enteras paralizaban sus labores, para saber cómo terminaban las aventuras de la pensión de don Celedonio. En total eran más de 15 los actores que interpretaban al pie de la letra cada una de las escenas. Pero no sólo el radioteatro tuvo éxito, también destacaron una infinidad de programas musicales, de conversación e informativos. Entre estos se cuentan el espacio deportivo "Residencial la Pichanga"; "Show de Noticias"; "Cóctel de Estrellas", sobre el mundo del espectáculo y sus copuchas, que condujo Guillermo Zurita; "El espejito", sobre historias de vida; "La Bandita de Firulete", programa de humor; "Lo que cuenta el viento" y "El Doctor Mortis", que dejaban albos a los radioescuchas con sus terroríficos relatos.
"Residencial La Pichanga" fue uno de los programas más escuchados de la década del '50. La pomada era conducida por Pepe Harold y Octavio Sufán.

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